(Militar) Un ejemplo de la preocupación permanente por la formación de los líderes tácticos, aquellos que ejercen el mando directo, cercano y cotidiano sobre las personas. En este nivel, el liderazgo no se teoriza: se practica cara a cara, bajo presión, con responsabilidad inmediata sobre la misión y sobre el soldado. Wilson L. Walker aporta una visión realista y honesta desde la perspectiva del suboficial, columna vertebral de la organización militar. Su enfoque parte de una premisa clara: el ascenso y el reconocimiento profesional no son un fin en sí mismos, sino la consecuencia natural de poner al soldado en primer lugar y de ejercer un mando coherente, exigente y humano. El libro subraya que cuando la cultura organizativa importa y las personas se convierten en el centro de gravedad, el aprendizaje continuo deja de ser una opción para convertirse en un valor estructural. Liderar implica escuchar, formar, corregir y dar ejemplo, construyendo confianza y cohesión en unidades peq...